lunes, 18 de julio de 2011

LA EDUCACION HOY EN DIA

Cambio. Afirmo que es necesario un cambio en la educación del siglo XXI. La sociedad evoluciona a un ritmo trepidante, imponiendo nuevos modelos en los que los progenitores no pueden ocuparse de sus hijos. En algunos casos ni tan siquiera desean hacerse cargo de ellos, declinando toda la responsabilidad de educarles en los profesionales de la educación. Pero, a la vez, éstos son mal considerados por la sociedad. Reprochando a este colectivo un exceso de vacaciones, una dejadez en cuanto a disciplina escolar ... Y la familia, ¿qué medidas toma ante la indisciplina de prole? ¡Más permisividad! ¡Qué eduquen ellos!, dicen; ¡qué para eso les pagan! No advierten que la educación es una tarea conjunta de padres y educadores en la que todos deben ir a una; sin excepción. ¿Recuerda el lector aquella respuesta del padre cuando el niño le decía: papá, el profe me ha pegado... ? –Toma (le daba otro cachete). ¡Algo habrás hecho! No, no se trata de pegar; sino de confianza. El tutor confiaba en el educador a ciegas. Sabía que su decisión era la correcta. Ahora nos encontramos con padres que se quejan del educador o incluso le amenazan con pegarle, simplemente porque creen a su hijo y no al educador. Otorgan plena confianza a un ser que está aprendiendo a establecer un criterio de conducta. A un niño que asimilará que cualquier comportamiento es adecuado porque su familia no le pone límites. Error garrafal. A menudo los hijos nos ponen a prueba para ver cuales son los límites –el camino- que deben seguir en su comportamiento diario: “que es lo que se puede y no se puede hacer”. Y nosotros pensamos que trata de saber hasta donde llega nuestra permisividad o paciencia. Y para no darle un disgusto inmediato (y se ponga a llorar, nada malo por cierto) vamos dejando pasar ciertos comportamientos inaceptables hasta que al final llega el castigo –y el disgusto- y no le hemos ahorrado nada. A veces el niño necesita el castigo para saber el límite que sus tutores le imponen -y se autoimponen- en su convivencia diaria con otros semejantes. Lo busca y lo necesita, no lo olvide el lector. Si la familia declina la responsabilidad de castigar a sus hijos (por muchas razones; entre ellas el sentimiento de no dedicarles el tiempo necesario por culpa de la actividad profesional de ambos progenitores, obligados por las necesidades de la sociedad actual), solo queda el medio escolar para hacerlo.
Así no llegaremos muy lejos. O tal vez sí. Los profesionales de la educación emigrarán hacia otras profesiones -para las que también son muy capaces- mejor consideradas y mejor pagadas y con menos tensión que sufrir. Quizá acabemos en este país como en Francia o en Estados Unidos donde la sociedad infravaloró la educación y a los profesionales de la misma hace años. Debido a ese descrédito pasado hoy es una temeridad adentrarse en algunas aulas de los centros educativos, convertidas en “reinos” del estudiante. Donde ni siquiera el Director es capaz de poner orden.


ESTIMULACION TEMPRANA



 ¿Que es la estimulación temprana?

La estimulación temprana es el conjunto de medios, técnicas, y actividades con base científica y aplicada en forma sistémica y secuencial que se emplea en niños desde su nacimiento hasta los seis años, con el objetivo de desarrollar al máximo sus capacidades cognitivas, físicas y psíquicas, permite también, evitar estados no deseados en el desarrollo y ayudar a los padres, con eficacia y autonomía, en el cuidado y desarrollo del infante. (Orlando Terré, 2002)
 
¿Por qué recibir estimulación temprana?.
Durante esta etapa se perfecciona la actividad de todos los órganos de los sentidos, en especial, los relacionados con la percepción visual y auditiva del niño, esto le permitirá reconocer y diferenciar colores, formas y sonidos. Por otro lado, lo procesos psíquicos y las actividades que se forman en el niño durante esta etapa constituyen habilidades que resultarán imprescindibles en su vida posterior.
La etapa de 0-3 años de vida del niño establece particularidades en el desarrollo:
  • Se caracteriza por su ritmo acelerado del desarrollo del organismo.
  • Interrelación entre el estado de salud, el desarrollo físico y psiconervioso del niño.
  • Alto grado de orientación con el medio.
  • Desarrollo de estados emocionales.
  • Papel rector del adulto en el proceso del desarrollo.

¿QUÉ ÁREAS COMPRENDE LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA?
Para favorecer el óptimo desarrollo del niño, las actividades de estimulación se enfocan en cuatro áreas: área cognitiva, motriz, lenguaje y socioemocional.

El área cognitiva:
Le permitirá al niño comprender, relacionar, adaptarse a nuevas situaciones, haciendo uso del pensamiento y la interacción directa con los objetos y el mundo que lo rodea. Para desarrollar esta área el niño necesita de experiencias, así el niño podrá desarrollar sus niveles de pensamiento, su capacidad de razonar, poner atención, seguir instrucciones y reaccionar de forma rápida ante diversas situaciones.

Área Motriz:
Esta área está relacionada con la habilidad para moverse y desplazarse, permitiendo al niño tomar contacto con el mundo. También comprende la coordinación entre lo que se ve y lo que se toca, lo que lo hace capaz de tomar los objetos con los dedos, pintar, dibujar, hacer nudos, etc. Para desarrollar esta área es necesario dejar al niño tocar, manipular e incluso llevarse a la boca lo que ve, permitir que explore pero sin dejar de establecer límites frente a posibles riesgos.

Área de lenguaje:
Está referida a las habilidades que le permitirán al niño comunicarse con su entorno y abarca tres aspectos: La capacidad comprensiva, expresiva y gestual. La capacidad comprensiva se desarrolla desde el nacimiento ya que el niño podrá entender ciertas palabras mucho antes de que puede pronunciar un vocablo con sentido; por esta razón es
importante hablarle constantemente, de manera articulada relacionándolo con cada actividad que realice o para designar un objeto que manipule, de esta manera el niño reconocerá los sonidos o palabras que escuche asociándolos y dándoles un significado para luego imitarlos.

Área Socio-emocional:
Esta área incluye las experiencias afectivas y la socialización del niño, que le permitirá querido y seguro, capaz de relacionarse con otros de acuerdo a normas comunes.

Para el adecuado desarrollo de esta área es primordial la participación de los padres o cuidadores como primeros generadores de vínculos afectivos, es importante brindarles seguridad, cuidado, atención y amor, además de servir de referencia o ejemplo pues aprenderán cómo comportarse frente a otros, cómo relacionarse, en conclusión, cómo ser persona en una sociedad determinada. Los valores de la familia, el afecto y las reglas de la sociedad le permitirán al niño, poco a poco, dominar su propia conducta, expresar sus sentimientos y ser una persona independiente y autónoma.
¿Cómo se desarrolla el cerebro de los niños en la edad temprana?

Investigaciones afirman que el cerebro evoluciona de manera sorprendente en los primeros años de vida y es el momento en el que hace más eficaz el aprendizaje, esto porque el cerebro tiene mayor plasticidad, es decir que se establecen conexiones entre neuronas con mayor facilidad y eficacia, esto proceso se presenta aproximadamente hasta los seis años de edad, a partir de entonces, algunos circuitos neuronales se atrofian y otros se regeneran, por ello el objetivo de la estimulación temprana es conseguir el mayor número de conexiones neuronales haciendo que éstos circuitos se regenere y sigan funcionando.

Para desarrollar la inteligencia, el cerebro necesita de información. Los bebés reciben información de diversos estímulos a través de los sentidos, lo hacen día y noche; si estos estímulos son escasos o de pobre calidad, el cerebro tardará en desarrollar sus capacidades o lo hará de manera inadecuada, por el contrario al recibir una estimulación oportuna el infante podrá adquirir niveles cerebrales superiores y lograr un óptimo desarrollo intelectual. Así por ejemplo, al escuchar la voz de su madre, percibir el olor del biberón o recibir una caricia: se produce una catarata eléctrica que recorre su cerebro, para despertar conexiones neuronales aún dormidas.